En “The Wages of Rages” la columnista Gail Collins, del New York Times, presenta y comenta el tema de la ira y del amenazante juego con la violencia en la forma (y contenido), discurso y gesto, en el caso de dos republicanos que se han referido ‘políticamente’ a la ira de Andrew Joseph Stack III, el ingeniero que estrelló intencionalmente su avioneta contra un edificio con oficinas de impuestos, en Austin, Texas.

El artículo adquiere una dimensión interesante porque revela el tortuoso juego de los republicanos con la emocionalización negativa de la política y su fomento del enojo como factor político que moviliza a partidarios y orientado, con frecuencia, contra el presidente Barack Obama y sus políticas

La crisis financiera, la pérdida del ejecutivo y de representantes en el Capitolio, y – probablemente – una crisis cultural post neocon, han dejado a la far right republicana con un déficit de sensatez alimentado por la nostalgia del poder.